Sueño seguro del bebé
De qué se trata
El sueño seguro es uno de los pocos temas en los que el mundo de los expertos lleva décadas de acuerdo. No se trata de ser perfecta, sino de mantener lo más bajo posible el riesgo de muerte súbita del lactante (SMSL). Las sociedades científicas hablan de forma consciente de minimizar el riesgo, no de garantía. Esa es una diferencia importante que alivia a muchos padres: puedes hacer muchísimas cosas bien sin tener que controlarlo todo.
La posición boca arriba
Acuesta a tu bebé siempre boca arriba para dormir, tanto en el sueño nocturno como en la siesta. La posición boca arriba se considera la más segura para dormir. Desde que esta recomendación se introdujo en los años noventa, las cifras de SMSL han bajado notablemente. Cuando tu bebé más adelante se gire solo de la espalda al vientre y también de vuelta, no tienes que estar dándole la vuelta toda la noche. Pero para acostarlo, boca arriba sigue siendo la norma.
El entorno de sueño adecuado
Un colchón firme y plano, sin superficies blandas, es lo ideal. Renuncia a cojines, mantas gruesas, protectores acolchados, peluches y cojines de posicionamiento en la cama. Quedan acogedores, pero no se recomiendan. Un saco de dormir del tamaño adecuado es más seguro que una manta: no puede deslizarse sobre la cara y el bebé no se destapa al patalear. La temperatura de la habitación puede ser más bien fresca, en torno a 16 a 18 grados.
Sin humo y en su propia cama
Un entorno sin humo es una de las medidas más eficaces que existen, ya desde el embarazo y después. Tu bebé nunca debería estar expuesto al humo del tabaco. Las sociedades científicas recomiendan que durante el primer año tu bebé duerma en su propia cuna, en el dormitorio de los padres. Así está cerca de ti, pero tiene su propio lugar seguro para dormir.
Lactancia y chupete
La lactancia reduce además el riesgo de SMSL, cada periodo de lactancia cuenta y sin presión si no funciona. También un chupete para dormirse puede reducir el riesgo, siempre que a tu bebé le guste. Si se le cae mientras duerme, no tienes que volver a ponérselo. Lo importante es siempre el conjunto: boca arriba, sin humo, saco de dormir y un lugar propio y seguro para dormir.
Cuando el miedo es grande
Muchos padres pasan la noche despiertos escuchando si su bebé todavía respira. Esa preocupación no es una señal de debilidad, sino que muestra lo en serio que te tomas tu responsabilidad. Si el miedo te pesa mucho o tienes dudas sobre algún punto concreto, habla con tu matrona o con la pediatra. Conocen las recomendaciones actuales y pueden tranquilizarte de forma muy concreta. Este texto no sustituye el consejo médico.
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